A veces me pierdo a mi misma, pero sólo a veces...
Quiero tantas cosas, y no sé como expresarlas, menos cómo pedirlas...
Días con ganas de mandar todo a la mierda. Es tan difícil este trabajo activo que hago con mi mente pesimista y negativa, tener que estar diciéndome diariamente "No seas hueona" es realmente agotador.
Este año me he sentido más deseosa de cariño, todo el tiempo y sé que cuento con mucho más cariño que nunca, pero es por eso mismo que cuando no está él a mi lado, lo añoro de una manera impresionante.
A veces pensar en el futuro me espanta. Surgen todas esas hipótesis negativas y termino con ganas de nada. Claramente, hay que mencionar, que sólo pienso en ello cuando ando idiota, como ahora, ya que cuando estoy completamente en mis cabales y estable, sólo me encargo de vivir mi día a día, y nada me hace dudar de lo que quiero y espero de la vida... pero bueno, como nada es permanente, hasta el estado de ánimo más bakán del mundo tiene un momento de pausa, de declive, y ese momento es ahora.
Estoy resfriada, estresada, melosa, necesitada, con síndrome premenstrual y alergia a la primavera. Sí, estoy más que cagada, y lo único que quiero, es que mi querido pololo se digne a llamarme y decirme "Mi amor, cómo te sientes ahora? Estás mejor? Nos vemos mañana? Te amo", pero resulta que el muy pastel me llama hoy día pero se le olvida preguntar que tal estoy, en cambio me comienza a contar sobre su salud, su día, etc, y finalmente me dice "uh, voy a tomar el metro así que hablamos de ahí" y le digo "me estoy muriendo!" y se ríe y me dice "hablamos luego" y corta.
Díganme si no querrían matarlo... Sí, estoy molesta y tal vez estoy equivocada por haber cometido el error de "esperar" algo de alguien... aunque creo que esperar algo de mis padres, hermano y pololo no es nada descabellado, o sí?
Esto es lo que quiero: Que se preocupe de mi salud, que me llame, que me envíe un mail que sea, que me diga que mañana viene a almorzar para que estemos juntos, que me ama, que me regalonee, que cuando llegue el verano sigamos compartiendo los días y noches tal como lo hacíamos hace casi ya un año atrás. Quiero ser un todo, quiero ser su todo...
Qué perdida estoy.