martes 25 de octubre de 2011

Octubre, ya te vas


Hay días que vuelan y otros que se me hacen infinitos. Creo que he extrañado mi soledad, mis tiempos para escribir, para reflexionar. Creo que he dejado esto de lado porque solía hacerlo más seguido cuando mi vida iba un poquito en picada, y hoy en día, cuando vuelve a andar así, escribo de nuevo.
En general, las cosas van bien. Amor, amistad, familia, estudios... pero hay algo que me da un "no sé qué" y me hace cuestionar si realmente estoy bien o si hay algo que anda mal.
La vida cambia, realmente cambia. Las personas, los cercanos, los lejanos, todos cambian también. Cambian su personalidad, cambian su cercanía a tí... Es sólo que cuesta ver con cara buena el hecho de que algunos se alejen y otros se acerquen, me entiendes?.
Mi mamá siempre decía que los amigos iban cambiando, a medida que uno conocía cosas nuevas, creaba nuevas ideas en la cabeza, ellos iban rotando.
Creo que me acostumbré a estar sin los más cercanos de mi "pasado", tan así que ya casi no los busco... Y no es porque no los quiera, para nada, los quiero mucho, y nada me haría más feliz que hacerlos "reencajar" en mi vida, pero me cuesta, me cuesta mucho.
Cambian los pensamientos, las cosas en común y llegan esos pequeños momentos en lo que te sientes fuera del lugar, ya sea porque no ven las mismas cosas, porque no siguen gustando de lo mismo, porque las cosas cambian y los gustos e intereses constántemente.
Tengo que estudiar pero no quiero.
Quiero juntarme con alguna amiga pero me da lata.
Quiero estar con mi pololo pero no puedo.
Quiero hacer mil quinientas cosas y no comienzo.

¿Qué me falta?
Un empujoncito

1 comentarios:

gabysoyyo dijo...

Es por que eres una chica del mañana, tu solución es ser una chica de hoy.

Con cuidado que por andar viviendo de prisa, ya me quedo dormida en la carretera.

Saludos,